RSS Feed

RSS
Comments RSS

Avatar vs. Brave New World

[Micro-disque-review pre-post- Hace muy poco tuve el buen tino de leer gracias a varias recomendaciones de mis amigos Brave New World (también conocido como Un Mundo Feliz) de Aldous Huxley, un clásico de la ciencia ficción y una bella y espeluznante definición de una sociedad distópica. Ahí donde 1984 cuestiona al concepto mundano del amor y destaca el poder de la información, Brave New World desmenuza las bases de la moral y el deseo intrínseco y empedernido que tenemos por encontrar la "felicidad" a toda costa. Un libro sencillo de rápida lectura que seguro los hará reflexionar y los divertirá por igual.]

Dentro del universo creado por Huxley los seres humanos sólo se preocupan por ser “felices”. Felices entre comillas pues lo que realmente buscan es satisfacer todos sus deseos sin prácticamente ningún miramiento moral o ético. Con la tecnología de su lado, han logrado que la comodidad, el hedonismo y el conformismo sean la bandera que los guíe hacía un vacío y agradable futuro.

Uno de sus adelantos que los hace sentir más orgullosos son los “feelys”. Salas donde todos sus sentidos son excitados a la vez con aromas, sensaciones táctiles, sonidos e imágenes que acompañan alguna historia cuya trama es meramente una excusa. En éstos lugares la gente se reúne a pasar un muy buen rato y relajar su ya amodorrado cerebro. Una experiencia puramente sensorial que no deja lugar a tramas intrincadas o personajes memorables o alguna otra de esas barbaridades. La crítica del autor a tales prácticas se hace obvia cuando a uno de los “salvajes”, quien no había disfrutado de las maravillas de la civilización y que había aprendido a leer gracias a su fortuito encuentro con un ejemplar olvidado de las obras de Shakespeare, le resulta repugnante la única ocasión que visita dicha forma de entretenimiento.

Lo curioso es que algo similar sucede con Avatar. Antes de que empiecen a arrojarme piedras y a rasgar sus vestiduras, déjenme explicarme (aunque no hay mucho que aclarar realmente). La última producción de James Cameron es sin duda una oda a los sentidos. Es una hermosa visión de otro mundo que parece más sacado de los cuentos de hadas clásicos que de las obras de ciencia ficción modernas. Y ayudada por una sala 3D IMAX la pelicula fácilmente logra asombrarnos por más de dos horas mientras vemos como los Na’vi recorren y luchan por su bello planeta Pandora. Sin embargo, en el nivel más básico la película es tan boba y simple que resulta imposible pasar por alto tal hecho.

En los hombros de una premisa interesante que pudo ahondar en la escencia del ser y los profundos dilemas éticos que ciertos desarrollos tecnológicos conllevan se paró la trillada y un millón de veces probada historia del amor prohibido. El cien millonésimo Romeo y Julieta, Pocahontas a la octava potencia. Como si a Hollywood le hiciera falta una más de éstas mega-producciónes de personajes de molde y guiones de librito de texto.

Que quede muy claro que no soy un ogro amargado. La película me encantó y siento que vale cada uno de los pesos que pagué por verla. No deberían dejar pasar la oportunidad de verla en el cine porque es fantástica en muchos aspectos. En el apartado gráfico es de lo mejor que se ha visto en décadas. Pero lo que quiero hacer notar es el peligro latente que bajo esta clase de películas aparece: La glorificación de la forma por encima del fondo, el encantamiento que producen las cosas fáciles. Muchos andan por allí ensalzando a Cameron y pregonando la película como la mejor de todos los tiempos. Pero ni Cameron me parece tan loable (ni original) ni la película digna de TODOS los loores que le cuelgan. Andarla candidateando para mejor película en la entrega de los óscares que le corresponde me parece muy similar al premio Nobel de Obama. Se sabe que el hombre es admirable y tiene muchos méritos, pero no era ese el reconocimiento que se ha ganado.

Es justo y necesario ir de vez en cuando al cine a apagar el cerebro por unos momentos, pero no podemos permitirnos el hecho de que nuestros gustos se diluyan al punto de sólo querer cosas digeridas y prefabricadas. No me precio ser un crítico de arte ni mucho menos (soy fan de Star Wars y por lo general me aviento todos los churros veraniegos) pero creo que mi advertencia está bien justificada. Igual, vayan a verla (si no lo han hecho ya) que está muy padre y ya ustedes se podrán hacer su propia opinión.

Entradas relacionadas:

  1. Reverse the world
  2. Brave Saint Saturn – Antimeridian (si, OTRA vez)
  3. Brave Saint Saturn Vive!!
  4. Paper Mario World
  5. Anti-meridian, el nuevo disco de Brave Saint Saturn

2 Responses to “Avatar vs. Brave New World”

  • Me encanto tu post Meny! y es que apenas el viernes pasado vi la pelicula, no precisamente por elección propia sino por elección matrimonial y pensé para mis adentros: bueno, creo que debo verla por “cultura general”. Tienes razón, te entretiene pero el argumento es tan simple, tan trillado y taaan predecible lo que va a suceder, que salí sintiéndome culpable por haberla disfrutado, pero al leer tu post creo que he hecho las paces con mi cerebro, porque como dices es justo y necesario apagar de vez en cuando el cerebro, ademas que tu reseña de “Un mundo feliz” ha despertado mi interés por leerlo, cosa que siempre había pospuesto porque el género no me atraía mucho. En fin, me gusta tu blog!! Saludos.

  • Una vez más, mis respetos señor Trifuerza y un poderoso Mashallah! Ahora, a conseguir una copia de Brave New World =D