
Nuevos tiempos y nuevos mercados requieren nuevas estrategias. Es por eso que ahora puedes hacerte fan del tomate desde uno de los sitios más importantes de interacción social de la actualidad: el dichoso Facebook.
La verdad no sé porqué no se nos ocurrió antes. Ahora en la barra de la izquierda, bajo la sección de El Tomate, encontrarán un link para unirse al grupo del podcast. Ahí también podrán dejar sus comentarios y sugerencias por si les resulta más cómoda la interfaz desde la cual ya pierden un montón de tiempo de sus vidas. Esperamos verlos por ahí!!
Hoy la humanidad se vuelca sobre la red de la información, rebosante más que nunca de noticias frescas. Tal parece que el nuevo producto tecnológico que todos esperaban con ansias por fin ha visto la luz… ¿el iPad? ¿que es eso? No, me refiero al nuevo episodio de El Tomate!!!!
Así es. Después de largos meses de espera y sin previo aviso por fin la nueva temporada empieza, casi junto con Lost para tratar de confundir a la gente y que más incautos escuchen el podcast. Tras negociaciones de horarios, dificultades técnicas y logísticas y varias pruebas nos las arreglamos para traerles esta nueva producción que brindará risas y alegría a los hogares que amablemente nos abren sus puertas (chale, con esas frasesitas me sentí como Chabelo). Aún quedan cosas por mejorar, por lo que sus críticas, sugerencias y comentarios son más que agradecidos.
Sin más, les presentamos el episodio 14. Tras una bienvenida completamente al estilo tomatero, les traemos una breve crítica acerca del nuevo cacharrín de Apple, el comentario de una nota triste e incluso un poco de servicio social. Esperamos que lo disfruten, y sigan esperando sorpresas de sus amigos del tomate!!!
[PD - Hay problemas con las actualizaciones en iTunes, debido a aquel místico y terrible momento en que se calló el blog en septiembre. Estoy trabajando en arreglarlo, pero mientras pueden descargarlo directamente del link abajo del reproductor. Disculpen las molestias que ésto les ocasiona]
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[Micro-disque-review pre-post- Hace muy poco tuve el buen tino de leer gracias a varias recomendaciones de mis amigos Brave New World (también conocido como Un Mundo Feliz) de Aldous Huxley, un clásico de la ciencia ficción y una bella y espeluznante definición de una sociedad distópica. Ahí donde 1984 cuestiona al concepto mundano del amor y destaca el poder de la información, Brave New World desmenuza las bases de la moral y el deseo intrínseco y empedernido que tenemos por encontrar la "felicidad" a toda costa. Un libro sencillo de rápida lectura que seguro los hará reflexionar y los divertirá por igual.]
Dentro del universo creado por Huxley los seres humanos sólo se preocupan por ser “felices”. Felices entre comillas pues lo que realmente buscan es satisfacer todos sus deseos sin prácticamente ningún miramiento moral o ético. Con la tecnología de su lado, han logrado que la comodidad, el hedonismo y el conformismo sean la bandera que los guíe hacía un vacío y agradable futuro.
Uno de sus adelantos que los hace sentir más orgullosos son los “feelys”. Salas donde todos sus sentidos son excitados a la vez con aromas, sensaciones táctiles, sonidos e imágenes que acompañan alguna historia cuya trama es meramente una excusa. En éstos lugares la gente se reúne a pasar un muy buen rato y relajar su ya amodorrado cerebro. Una experiencia puramente sensorial que no deja lugar a tramas intrincadas o personajes memorables o alguna otra de esas barbaridades. La crítica del autor a tales prácticas se hace obvia cuando a uno de los “salvajes”, quien no había disfrutado de las maravillas de la civilización y que había aprendido a leer gracias a su fortuito encuentro con un ejemplar olvidado de las obras de Shakespeare, le resulta repugnante la única ocasión que visita dicha forma de entretenimiento.
Lo curioso es que algo similar sucede con Avatar. Antes de que empiecen a arrojarme piedras y a rasgar sus vestiduras, déjenme explicarme (aunque no hay mucho que aclarar realmente). La última producción de James Cameron es sin duda una oda a los sentidos. Es una hermosa visión de otro mundo que parece más sacado de los cuentos de hadas clásicos que de las obras de ciencia ficción modernas. Y ayudada por una sala 3D IMAX la pelicula fácilmente logra asombrarnos por más de dos horas mientras vemos como los Na’vi recorren y luchan por su bello planeta Pandora. Sin embargo, en el nivel más básico la película es tan boba y simple que resulta imposible pasar por alto tal hecho.
En los hombros de una premisa interesante que pudo ahondar en la escencia del ser y los profundos dilemas éticos que ciertos desarrollos tecnológicos conllevan se paró la trillada y un millón de veces probada historia del amor prohibido. El cien millonésimo Romeo y Julieta, Pocahontas a la octava potencia. Como si a Hollywood le hiciera falta una más de éstas mega-producciónes de personajes de molde y guiones de librito de texto.

Que quede muy claro que no soy un ogro amargado. La película me encantó y siento que vale cada uno de los pesos que pagué por verla. No deberían dejar pasar la oportunidad de verla en el cine porque es fantástica en muchos aspectos. En el apartado gráfico es de lo mejor que se ha visto en décadas. Pero lo que quiero hacer notar es el peligro latente que bajo esta clase de películas aparece: La glorificación de la forma por encima del fondo, el encantamiento que producen las cosas fáciles. Muchos andan por allí ensalzando a Cameron y pregonando la película como la mejor de todos los tiempos. Pero ni Cameron me parece tan loable (ni original) ni la película digna de TODOS los loores que le cuelgan. Andarla candidateando para mejor película en la entrega de los óscares que le corresponde me parece muy similar al premio Nobel de Obama. Se sabe que el hombre es admirable y tiene muchos méritos, pero no era ese el reconocimiento que se ha ganado.
Es justo y necesario ir de vez en cuando al cine a apagar el cerebro por unos momentos, pero no podemos permitirnos el hecho de que nuestros gustos se diluyan al punto de sólo querer cosas digeridas y prefabricadas. No me precio ser un crítico de arte ni mucho menos (soy fan de Star Wars y por lo general me aviento todos los churros veraniegos) pero creo que mi advertencia está bien justificada. Igual, vayan a verla (si no lo han hecho ya) que está muy padre y ya ustedes se podrán hacer su propia opinión.

Con ésta lección celebro la oportunidad que tengo de hacer ahora que estoy en mi país un montón de cosas pecaminosas y sucias para los árabes como ir al cine o comer tocino de cerdo. Hay muchas cosas consideradas haram en Arabia Saudita, pues su gobierno es teocrático y la ley por excelencia es la que contiene la Sharia. No se permiten el alcohol ni las drogas, pero fumar tabaco de sabores es el hobby nacional por excelencia. Hay secciones en los centros comerciales donde no se les permite estar a los hombres solteros. La mayoría de las actividades sociales está separada por géneros, incluyendo a la educación lo cual hace de nuestra institución de estudios algo bastante polémico.
La población sin influencias políticas ni económicas está sometida bajo un régimen muy estricto donde muchos aspectos de su conducta son vigilados por la policía religiosa. La otra pequeña y privilegiada parte, constituida en su mayoría por la familia real y los altos mandos de Saudi Aramco, tiene acceso a prácticamente todos los placeres mundanos conocidos. Lo de Arabia Saudita es un caso severo de doble moral.
En fin, que por lo pronto estoy disfrutando de los encantos de occidente pues el viernes regresamos para allá y ya será tiempo de volverse a dedicar a los estudios, con sus necesarias y furtivas escapadas.
Ahora la excusa es completamente diferente (de hecho es diametralmente opuesta a las anteriores) pero sigue siendo una inútil excusa lo que me sirve de justificación para no haber posteado toda la primer semana del año. O varias.
Pero el punto es que no quería dejar pasar más tiempo sin escribir algo y aprovechando que estoy por aquí me sumaré a la reciente moda del formspring con una idea que puede resultar interesante dependiendo en esta ocasión de la originalidad de usted, mi querido lector, tanto como de la mía. La propuesta es:
¿Qué te gustaría saber de Arabia Saudita?

Desde la perspectiva de un humilde muchachito del mundo occidental les ofrezco responder de la mejor manera que encuentre las cosas que probablemente ni las películas ni wikipedia les habían platicado acerca de un país tan trastornado y mágico como Arabia saudita (y alguna que otra cosa del medio oriente, ¿porque no?). Si se reúnen suficientes escogeré las mejores para hacer un post con ellas.
Para hacer las preguntas hagan click en la imagen. No sean tímidos y participen!!