De nueva cuenta tenemos vacaciones por la “Eid”. Ésta es la segunda versión, o la “Eid del sacrificio” como algunos la llaman por acá, donde los musulmanes aprovechan para ir con sus seres queridos y estar reunidos en reflexión y oración (o al menos ese es el concepto, pero como en todos lados cada uno hace lo que bien le parece). Y como siempre, los mexicanos y otros tantos estudiantes más aprovechamos para escapar salir del reino del revés de Arabia Saudita a tierras más normales de ideologías menos distintas. Unos van a Jordania, otros a Iran, otros a quién sabe donde. Un servidor y un grupo importante de mexicanos, con el favor de Dios, se dirige a una de las cunas de la civilización: Masr (o Egipto como lo conocemos en el occidente)
Serán nueve días en los que podremos olvidarnos del pesado ritmo de KAUST y relajarnos conociendo algunas de las maravillas del mundo antiguo. Como la ocasión pasada, espero traerles nuevos relatos de mis piñaventuras en ésta mítica tierra hasta que regrese, puesto que no me llevaré la lap y no habrá post todo ese tiempo (aunque la última semana no podemos decir que fué la más poblada de entradas tampoco). Ma salama, Eid mubarak!!
PD – Petra y las pirámides están MUCHO más lejos entre sí de lo que Transformers hace parecer. Una más de las muestras de la distorsionada y cómoda visión que gran parte de los gringos tiene del mundo.
