Todos tenemos un plan perfecto.
Minucioso, detallado, preciso.
Pulido hasta el último rincón.
Nos divierte tejer cada trama,
nos obsesiona dirigir sus intrincados caminos.
No es sencillo ni improvisado,
sino un constante y consciente esfuerzo.
Un tanto predecible y otro más patético,
pero completamente funcional.
Plagiado en concepto, original en su ejecución,
es la historia que han visto pasar todos los espejos,
todas las almohadas, todas las heridas.
Todos tenemos un plan perfecto.
Pretende engañarnos,
usa un sinfín de nombres y disfraces para hacer un detestable nido en nuestra mente,
para exigir ser llevado a cabo.
Su sola idea nos repugna y a la vez nos encanta.
Nos presenta una a una sus caras y las reconocemos.
Las saludamos,
las invitamos a pasar,
mientras entretenemos en nuestra mente la intención
de despedazarlas por completo.
Todos tenemos un plan perfecto.
La forma más pura y sublime de la traición.
Nos envuelve sin compromisos ni obligaciones,
es más atractivo que inevitable.
Nos convierte en los arquitectos de nuestra propia burla,
en las diligentes hormigas de un proyecto fatal.
Nos lleva de la mano hasta el punto en que olvidamos
la imperante necesidad de escapar de él.
No nos damos cuenta,
pero todos tenemos un plan perfecto
para destruirnos a nosotros mismos.
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Mashallah !!!
Mi gustar!
Es cinico, es directo, se rie de si mismo, es definitivamente el lado obscuro de cualquier persona. Tan humano y tan intrinseco, que se antoja literario.
xthO
A mi me sigue gustando cada vez que lo leo, jeje…