Y una más de esas interfaces curiosas entre los humanos y las máquinas que cada vez se apoderan más de nuestras vidas (para bien o para mal le queda al lector decidir). En el siguiente video se muestra un interesante proyecto para controlar dispositivos electrónicos a través de simples movimientos de la mano, usando los impulsos eléctricos que nuestros músculos generan al hacer dichos movimientos:
La idea no es nada nueva, pero cada vez está más cerca de tener aplicaciones comerciales reales (entre las cuales Guitar Hero no suena tan descabellado). Y eso sin mencionar que todo avance en este campo de la ciencia tiene el potencial para hacerle la vida mucho más fácil a aquellos quienes sufren de una discapacidad.
Decidido a aportar algo valioso a sus mentes ávidas de nueva información, les traigo esta pequeña iniciativa que desenmarañará (o empeorará) las deformes concepciones que los latinos tenemos acerca de esta curiosa gente que vive en el medio oriente. Hoy les presento:
¿Es cierto que los árabes eructan despues de la comida para mostrarse agradecidos?
No se ustedes, pero a mi mi abuelita y otros tantos parientes me decían *que no era árabe para andar agradeciendo la comida a eructos* y por lo tanto expulsar los gases por la boca era de mala educación. Por lo tanto, siempre viví con la idea de que los árabes eran unos marranos.
Después de hacer un pequeño sondeo con el que pude darme cuenta que yo no era el único inocente a quien sus parientes habían inculcado este concepto de los árabes, decidí analizar las pruebas que tenía hasta ahora:
En absolutamente ninguna de las comidas que había compartido con mis amigos árabes recordaba haberlos escuchado eructar ni siquiera por error.
Ninguno de mis queridisimos compatriotas había escuchado tampoco a alguno de los árabes eructar en la mesa.
Hemos tenido alguna que otra comida que merecía ser eructada si eso representara alguna señal de agradecimiento.
Aunque bastante claras, éstas pruebas no son contundentes. Talvez los chavos árabes que conocemos ya estaban muy occidentalizados debido a su contacto con las escuelas de Europa y Estados Unidos, y por lo tanto también consideraban de mala educación dicho gesto.
La siguiente etapa se llevó a cabo en nuestro último viaje, la planta petrolera en el desierto de Shayba. Al terminar nuestra excursión a las dunas nos recibieron con una comida tradicional de borrego en una cama de arroz. En dicha cena pudimos observar cómo se cumplían varias tradiciones árabes:
Como siempre en los banquetes tradicionales de la región las porciones son monstruosas y lo que ellos consideran comida para cinco alcanza para diez fácilmente.
Nos sentamos en el piso para comer
Tomábamos el arroz y la carne con la mano o con pan, sin cubiertos ni utensilios (aunque estaban disponibles por si alguno que otro era muy delicado)
Así que ya entrados en gastos de las tradiciones a la hora de la comida decidí preguntarle a un colega Kaustiano de Arabia, por más tonto que se oyera, si era cierto que los árabes tradicionalmente eructan para agradecer la comida. El contexto y la afanosa busqueda científica me ayudó mucho a sobrepasar la pena de preguntar algo tan ridículo. La respuesta fué un claro y sonante
Por supuesto que no, eso sería de muy mala educación.
Así es que abuelitas, tías, madres y madrinas de México… odio decirlo pero esta vez se han equivocado.
El mito es declarado FALSO.
No se pierdan el próximo capítulo, donde indagaré alguna otra cosa de esas ridículas que pensamos de los árabes y que no se pueden confirmar hasta que no vives entre ellos. Hasta la próxima!
En uno de mis ratos de ocio en KAUST (los cuales tienden a dismunuir en cantidad y longitud) me percaté de una nota curiosa en el empaque de mi cereal. En la esquina superior derecha de la caja había una abierta declaración de guerra como hace tiempo que veía en ningún componente de mi desayuno:
Parece que entre General Mills y Kellog’s no hay tapujos. Sé que es una tontería y que hay 834 mil millones de cosas más interesantes de las que hablar acerca de mi experiencia aquí, pero al final de cuentas el blog es mío y se me hizo muy curioso. Es obvio que el mensaje que quieren transmitir es ese, pero nunca lo había visto tan directo.
Felicidades, geeks del mundo. Hoy ha salido a la venta el nuevo sistema operativo de Microsoft: Windows 7. Dejando de lado su nomenclatura pseudomercadotécnica (la cual suplantó a la nomenclatura basada en fechas), microsoft vuelve a lo más basico y simplemente se decide por llamar a su nueva criatura con el número que le corresponde en una larga serie de éxitos (y últimamente fracasos) en la historia de los sistemas de cómputo.
Si no me equivoco, no es sino desde aquella versión 3.11 que venía en múltiples diskettes de 1.1Mb de capacidad que el nombre de windows no es más que el numero de su versión. El regreso parece extraño y un tanto anacrónico, pero resulta muy lógico cuando vemos que la compañía desea deslindarse de toda manera posible del desastre que resultó ser Vista. Manejado de maner extra oficial como “el vista que sí funciona”, windows 7 se perfila como un buen candidato en la férrea competencia de sistemas operativos que hoy en día se ha desatado. Por lo pronto aquí ya hicimos de las nuestras y con la valentía de dos compañeros nuestros (uno por prestar su computadora y el otro por aventarse la instalación) hemos visto funcionar a la más reciente creación de Mr. Gates en una Macbook Pro, con una instalación accesable por Bootcamp. - Te la rifaste Arpys!!! – . Se ve bastante bien, y corriendo en las compus de otros amigos vemos que de entrada si es más rápido y estable que Vista. Ahí saldrán los detalles luego, pero ahora, a estrenar.
PD 1 – La gente de apple no se podía quedar atrás y ya lanzaron no uno ni dos, sino tres nuevos comerciales de su exitosa “saga” Mac Vs. PC para hacer la correspondiente burla. Los pueden ver en los siguientes links:
Ahora que soy chico mac (si, ya lo acepté) estas cosas me causan más gracia que nunca.
PD 2 – Y si se les hace muy caro o ya están hartos de las malévolas corporaciones de software (sean ventanas o manzanitas lo que te vendan), siempre estará Linux
Todos tenemos un plan perfecto.
Minucioso, detallado, preciso.
Pulido hasta el último rincón.
Nos divierte tejer cada trama,
nos obsesiona dirigir sus intrincados caminos.
No es sencillo ni improvisado,
sino un constante y consciente esfuerzo.
Un tanto predecible y otro más patético,
pero completamente funcional.
Plagiado en concepto, original en su ejecución,
es la historia que han visto pasar todos los espejos,
todas las almohadas, todas las heridas.
Todos tenemos un plan perfecto.
Pretende engañarnos,
usa un sinfín de nombres y disfraces para hacer un detestable nido en nuestra mente,
para exigir ser llevado a cabo.
Su sola idea nos repugna y a la vez nos encanta.
Nos presenta una a una sus caras y las reconocemos.
Las saludamos,
las invitamos a pasar,
mientras entretenemos en nuestra mente la intención
de despedazarlas por completo.
Todos tenemos un plan perfecto.
La forma más pura y sublime de la traición.
Nos envuelve sin compromisos ni obligaciones,
es más atractivo que inevitable.
Nos convierte en los arquitectos de nuestra propia burla,
en las diligentes hormigas de un proyecto fatal.
Nos lleva de la mano hasta el punto en que olvidamos
la imperante necesidad de escapar de él.
No nos damos cuenta,
pero todos tenemos un plan perfecto
para destruirnos a nosotros mismos.