
Braid es un juego sui-generis. Laureado por doquier desde su lanzamiento en la sección de Arcade de Xbox, al cual le siguieron sus respectivas versiones para PC y Mac, es un juego que dió mucho que hablar a la gente del medio. Que si no era la originalidad del concepto era el arte o la música, pero siempre había un buen comentario. Siendo así, y teniendo 15 dólares libres a mi disposición, decidí acudir a la distribuidora Greenhouse y comprobar por mí mismo si es cierto que el juego era tan bueno como lo pintaban. A continuación, mi humilde opinión.
Braid es un juego que me ganó. Cuando lo comencé a jugar me sentí decepcionado, dadas las elevadísimas espectativas que tenía de él. En ese momento para mi no era más que un Super Mario Bros glorificado y ridículamente fácil, pues ni siquiera se puede perder debido a la dinámica del retroceso en el tiempo. Si cometes un error, lo único que había que hacer era presionar shift hasta regresar a una posición cómoda para volver a intentar lo que sea que se halla fallado la primera vez. Además, también comienza con la premisa de rescatar a una princesa y los enemigos comunes son como versiones impresionistas de los goombas (que se deben derrotar de la misma manera), y las plantas carnívoras que el plomero ha enfrentado ya por más de 20 años. En fin, que estaba enfadado y apunto de exigir una devolución. Pero eso era porque estaba viendo a Braid como si fuera un juego de plataformas cualquiera, bajo el esquema de “pasa cientos de etapas ligeramente diferentes entre sí hasta que lo acabes”. Era muy grave mi equivocación.
Jugabilidad
Es definitivamente el corazón de Braid. Ya les comentaba acerca de cómo es imposible perder debido a que Tim, el protagonista, tiene en todo momento la capacidad de regresar en el tiempo. Pero esa es sólo una de las mecánicas que hay que dominar para resolver los intrincados acertijos que se plantean a lo largo de la aventura, con el fin de recolectar piezas de rompecabezas y avanzar al siguiente nivel. En cada uno de los mundos Tim debe enfrentarse a una dinámica distinta basada en la manipulación del flujo del tiempo, creando retos únicos que a más de uno le harán quebrarse el coco por un buen rato (como a mí me pasó). Ésto logra darle frescura al juego durante toda la travesía y te obliga a romper y rehacer tu esquema mental una y otra vez para cumplir todos los objetivos, en especial para recolectar ciertas piezas que resultan un verdadero dolor de cabeza pero que dejan una gran satisfacción en caso de resolverlas por tu cuenta. Los creadores del juego lo saben bien e incluso fomentan la idea de completar el juego sin ayuda en su muy particular página de guía, pues jugarlo sólo por acabarlo le quitaría gran parte del encanto. En palabras de sus desarrolladores (muy parecidas a otras que he oído ): Braid is about the journey, not the destination.
Historia
Es difícil catalogar el argumento de éste título. De la misma complejidad que acompaña al juego se hace gala en la historia, pues no se desenvuelve de manera lineal. Más bien es como un montón de memorias que juntas dan una idea, sujeta a interpretación personal, de lo que está pasando. Tal como si se arrancaran hojas al azar de un diario, la historia está ahi en algún lugar y depende de ti encontrarla. Yo aún no presumo de haberla comprendido del todo.
Otro gran detalle es que cada capítulo cuenta una parte astutamente relacionada con la dinámica de dicha sección. Como ejemplo, el capítulo de Time and forgiveness plantea en su narración lo difícil que es resarcir los errores en una relación, de modo que aún cuando se aprende de ellos y no se vuelven a cometer, las heridas que causan siguen presentes. Ese mismo es el capitulo del juego donde aprendes a manejar el retroceso en el tiempo, para que cuando te equivoques regreses al punto en el que todo estaba tal como si nada malo hubiera pasado. La combinación resulta muy ingeniosa y se mantiene presente hasta el capítulo final, el cual considero que aún siendo el más sencillo es el mejor de todos.
Apartado Artístico

El estilo gráfico de Braid es otro de sus aspectos destacables, pues es muy característico y poco usual para un videojuego de plataformas. Los dibujos y animaciones de los personajes están muy detalladas y cuidadas, con un esmero y calidad como hace mucho que no se ve desde hace un tiempo en los juegos de 2D. Así mismo, funciona bien como parte del concepto y ayuda a la creación de la atmósfera del juego, en especial con los efectos mostrados durante el cambio de flujo del tiempo.
La música también tiene su buena parte en ésto, pues las piezas creadas tienen la peculiaridad de que se oyen bien al derecho y al revés. Me llegó a surgir en la cabeza la idea de que las melodías eran “simétricas” por decirlo de alguna manera, pero nunca me tomé el tiempo de comprobarlo. Sin embargo, ya sea que vayas hacia atrás o adelante en el tiempo la banda sonora es muy buena.
Conclusión
Braid es un muy buen juego, que te dejará deseando que hubiera más retos por completar o algo más que hacer después de acabarlo. Aún cuando su replay value no es de lo más asombroso, sin dudarlo vale cada uno de los 15 dólares que han decidido adjudicarle como precio, si es que un poco más. Es triste como hay juegos que con el triple de ese precio no tienen ni un décimo de la creatividad involucrada en éste cúmulo de buenas ideas. Ampliamente recomendado si son de los que les gusta ejercitar el cerebro de vez en cuando y no sólo jugar a los “mata-mata”. En general la experiencia es gratificante y divertida, no se arrepentirán de descargarlo.
PD - Hace rato que no posteaba algo que no tuviera que ver con el podcast y aún más que no hacía un review de un juego. Ya lo extrañaba.
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