
Un amigo me acaba de prestar el Wind Waker, un juego acerca del cual he recibido varias recomendaciones. Lo jugué por unas dos horas seguidas y puedo decir que hasta ahora va muy bien (por lo pronto de la música quedé encantado)
El reto consiste en poder acabarlo entre mis cuatro últimas materias, mis prácticas profesionales, el blog y otros proyectillos que andan por ahí, mis demás ocupaciónes en la vida y mi defectuosa televisión que se apaga sola; y todo eso ANTES de que me lo pidan de regreso.

